Entrevista

El Hombre que más sabe de Religión en Cuba

Julio Pernús (JP) entrevista al profesor emérito de Historia de las Religiones en la Universidad de la Habana, Enrique López Oliva (ELO)

Por: Julio Pernús 

El profesor Enrique López Oliva parece un ser mítico, su cabello blanco, gastado por el tiempo, siempre es acompañado por un sombrero rampante que no deja ver a un hombre con más de ocho décadas en su piel. Quizás algunos duden de que sea uno de los cubanos que más sepa de religión en Cuba, pero pocos podrán contradecir la afirmación de que en su casa está la biblioteca personal macro-ecuménica más grande del país. López Oliva dice que desea ser recordado como un profeta del antiguo testamento y algunos de sus alumnos pedimos a la academia cubana incluir su nombre entre los nominados a los premios nacionales en nuestro país. Sería un acto de justicia histórica para quien ha gastado sus años enseñando a los jóvenes a entender y amar la Historia de las Religiones desde el diálogo.  

JP- ¿Cómo te agarró este tiempo de Pandemia?

ELO– Este tiempo de pandemia me tomó en una situación bien particular, porque tengo 84 años y ya estoy a punto de cumplir 85; vivo en la misma casa donde nací y me crié, que se ha ido deteriorando físicamente porque ha sufrido el paso del tiempo, igual que yo. Qué te puedo decir, el coronavirus no ha sido amable con mi calidad de vida, pues con una jubilación simbólica, como casi todos los profesores universitarios retirados de mi época, en que 300 pesos tenían un mayor valor de compra, sobrevivo. 

Yo soy una persona optimista y me digo algo es algo, pero igual, siendo honestos, sabemos que no alcanza. Algo curioso es que soy de las pocas personas vivas de Kohlilandia, un nombre macondiano que utilizo para describir aquel grupo de jóvenes participantes en la gesta revolucionaria de la década del 50, residentes en el soñado para algunos, reparto Kohly de Playa.   

La pandemia y sus medidas sanitarias restrictivas adyacentes me sorprenden dando clases de Historia de las Religiones en la Licenciatura en historia en curso para trabajadores de la Universidad de La Habana. También, había culminado recientemente de impartir clases en una maestría de estudios socio-religiosos de la facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Allí, pude dar tres conferencias sobre La Religión y el Proceso Revolucionario Cubano. Me basé para ese curso en un pequeño ensayo que publiqué en la revista Temas hace unos años, sobre la Iglesia católica y l